El Internet del futuro
Tecnología

El Internet del futuro que empezamos a ver hoy

A pesar de llevar muy poco tiempo funcionando, Internet ha revolucionado el mundo que conocemos. Y promete seguir haciéndolo en el corto plazo.

La velocidad a la que avanza la tecnología es tan abrumadora que resulta complicado hablar de avances o de futuro, aunque si hablamos de Internet, parece que se tiene muy claro hacia dónde se dirige. Algunos de sus avances se empiezan a ver, mientras que otros aún están en fase preliminar, pero en unos cuantos años seguro que forman parte de nuestras vidas, igual que lo hace ya la red de redes.

Velocidad en cualquier lugar

Hoy estamos acostumbrados a navegar a velocidades asombrosas, como los 300 Mb que puede alcanzar una red de fibra óptica o los 100 de la red móvil 4G. Pero el 5G y la llegada de internet por satelite prometen no sólo superar estas velocidades, sino hacer llegar la señal de Internet incluso a zonas aisladas, donde una instalación de fibra óptica es prácticamente imposible.

De hecho, esta forma de conectarse podría tener mayor velocidad que las instalaciones de cable, lo que en el futuro supondrá que sean este tipo de conexiones las que utilicemos para todo.

Internet de las Cosas en (casi) todo

El IoT o Internet de las Cosas no es algo que nos suene extraño, de hecho, cada vez hay más dispositivos conectados en nuestras viviendas. Desde los robots aspiradores hasta los asistentes virtuales, tener una casa hiperconectada es cada vez más frecuente.

internet por satelite

Esta tendencia saldrá a la calle, y veremos coches que se conducen solos, que de hecho, ya están comenzando a aparecer. Prendas de ropa capaces de advertir que alguien está a punto de sufrir un infarto y un sinfín de nuevos dispositivos que se encargarán de cientos de tareas sin que apenas nos demos cuenta.

La era de los asistentes virtuales

Precisamente uno de estos dispositivos conectados se convertirá en algo fundamental. Los primeros asistentes virtuales están aquí, y sistemas como Alexa, Google Home o Siri, empiezan a hacerse notar.

En unos años no será raro ver a la gente hablando por la calle con ellos, preguntando cualquier cosa o pidiendo que realicen determinadas gestiones mientras caminan, van en coche (autónomo, claro está) o viajan en transporte público.

Además, serán los encargados de hacer la compra, recordarnos alguna cita y muchas otras cosas, algunas de las cuales no están siquiera proyectadas.

Entretenimiento a la carta

Ésta es una realidad que se está viendo hoy, y que en unos cuantos años será la tendencia general. La televisión deja de mostrar una lista de canales y pasa al contenido bajo demanda, adaptado a los gustos, las preferencias, e incluso, el tiempo de cada usuario. Netflix, HBO y otros canales digitales ya ofrecen esta posibilidad.

Pero Internet llevará esto aún más allá, y también podremos escuchar programas de radio, leer noticias o ver películas según nos apetezca, además de recibir recomendaciones en función de nuestras búsquedas o los contenidos que hayamos visto, leído o escuchado anteriormente.

Todo esto cambiará el modo en el que nos entretenemos, de hecho, ya lo está haciendo, porque hemos dejado de ver la televisión convencional tanto como antes, y ahora preferimos disfrutar de los últimos episodios de nuestra serie preferida cuando a nosotros nos apetece, y no cuando las cadenas deciden ponerla en la parrilla de programación.

Todo en la nube

Ya le estamos diciendo adiós a los dispositivos de almacenamiento físico como tarjetas de memoria o discos duros. Ahora nuestros recuerdos, documentos, vídeos o fotografías, se almacenan en la nube, el espacio de Internet al que se puede acceder en cualquier momento y lugar, siempre que haya conexión.

En definitiva, el futuro de Internet será impresionante. Y lo mejor de todo es que ya podemos ver un avance de lo que nos espera en muy poco tiempo, porque la mayoría de cosas que serán habituales ya se están implantando en nuestras vidas ahora mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.